LUNA ha sido bastante desgraciada. Su dueño era un drogadicto que murió, pero ella vivió mucho tiempo en la azotea de casa de la abuela, sin protección ni paseos. Los últimos meses antes de morir, él se la llevó a su casa pero, según los vecinos, las broncas eran terribles. La familia nos la trajo. Es una perra muy activa y divertida, que le encanta estar con nosotros y es cariñosa y no tiene ningún problema con los otros perros.
RESERVADA

1 comentario:
Os he escrito por Instagram y no me contestas, no se como contactar con vosotros
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